Identidad corporativa para el diseño de una interfaz de usuario

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Debido a que las pantallas están usando cada vez más simbolismo no alfanumérico para facilitar la comunicación entre personas, el diseño gráfico, una disciplina relacionada con la comunicación resulta esencial para el diseño de las interfaces de dispositivos electrónicos.

 

Comunicación entre dispositivos y personas

A medida que los sistemas informáticos se vuelven más sofisticados, un factor importante para diseñarlos es la calidad de la comunicación entre el usuario y la máquina. Únicamente así podrán ser amigables, comprensibles y eficaces.

 

Los sistemas eficaces son económicos en cuanto a costos, funcionales, sofisticados, poseen interfaces amigables y tienen un buen servicio. Se incluyen en todas estas características, la calidad de la comunicación entre usuarios y máquinas.

 

La buena comunicación entre dispositivo y el humano hace que los usuarios puedan economizar recursos para lograr los objetivos para los cuáles las máquinas han sido diseñadas.

 

Esta comunicación de calidad puede lograrse generalmente en una tarea cuando se cumplen las siguientes condiciones:

 

Simplicidad: las partes principales son pocas en número o se organizan de manera jerárquica.

Claridad: las partes del sistema son evidentes.

Familiaridad: el diseño recuerda al usuario de los procedimientos ya conocidos hasta el momento.

Integridad: el sistema es una suma ordenada de sus partes.

Coherencia: lo que el usuario sabe de una parte ayuda en otras.

Respuesta: las respuestas interactivas del sistema son rápidas, corteses y útiles.

 

No hay reglas simples para lograr la comunicación de calidad debido a que todos los factores que contribuyen a ella interactúan entre si. El tema resulta muy amplio pero únicamente lo abordaremos desde el ámbito del diseño gráfico.

 

Las interfaces de pantalla usuario-dispositivo normalmente no se ven como un único concepto. Una vez que las interfaces son vistas como parte de un todo, en ese momento, se puede hablar de “identidad corporativa” de todas las interfaces, es decir, la tipografía, el simbolismo, el color, la distribución espacial y de los conceptos de animación, etc.

 

El término de identidad corporativa es bien conocido dentro del campo del diseño gráfico que lo ha aplicado tradicionalmente a las áreas de papelería, rotulación de vehículos, señales y otras formas de comunicación complejas. En la actualidad este enfoque puede extenderse al diseño sobre pantallas, especialmente para interfaces de venta.

 

Diseño gráfico y identidad corporativa

La apariencia de la tipografía, el simbolismo, el color y la disposición de los elementos en el espacio construyen un lenguaje visible. Los programas de identidad corporativa establecen el sistema y es registrado en los manuales de normas de diseño gráfico. Los manuales de diseño son habituales en el campo de la comunicación visual, incluso se han escrito manuales de diseño para los manuales de diseño. Sin reproducir uno, se pueden delinear las áreas principales que lo comprenden.

 

Tipografía

Las recomendaciones dentro del campo del diseño gráfico dictaminan que no es aconsejable usar más de dos familias tipográficas distintas en un proyecto. Los manuales de diseño para empresas han demostrado tener legibilidad tanto en aplicaciones tradicionales como actuales (pantallas). Algunas de las reglas tipográficas más habituales son las siguientes:

 

El uso de dos tipografías distintas siempre debe realizarse cuando exista un contraste claro entre caracteres de tipo serif y sans serif.

 

El tamaño de la tipografía también es un factor que está limitado, para todos los elementos de texto suelen utilizarse relaciones de tamaño de 2:1 o 3:1 para distinguir los niveles de titulación.

 

Las tipografías suelen aparecer en columnas por pantalla con un mínimo de 40 caracteres por columna y un máximo de 60 para que la lectura no se vea dificultada. Así como, el uso de las tipografías minúsculas (caja baja) deben usarse en la medida que sea posible ya que resultan más legibles.

 

Los ajustes de espaciado entre letras o líneas puede realizarse en letras mayúsculas (caja alta) siempre y cuándo se haga sobre títulos breves o para destacar un elemento, pero el uso habitual de este recursos puede reducir la velocidad de lectura un 13%.

 

El espaciado entre palabras debe ser aproximadamente un cuarto de ancho de una M mayúscula para fuentes de anchura variable, mientras que el espacio entre líneas puede variar según el diseño de la fuente tipográfica.

 

Generalmente las fuentes sans serif como la Helvética requieren una pequeña cantidad de espaciado adicional entre las líneas.

 

Los párrafos pueden estar justificados o sin justificar, no suelen haber diferencias en cuanto a la legibilidad se refiere, siempre y cuando, no hayan muchos espacios grandes y desiguales entre palabras.

 

Las diferencias en la longitud de la línea del texto en un párrafo no justificado puede contribuir al interés visual de la pantalla, pero debe tenerse cuidado para evitar formas o patrones de los extremos de las líneas.

 

Para muchas pantallas, una disposición de 3 columnas por pantalla o una columna ancha a la derecha con una columna estrecha a la izquierda son composiciones completamente válidas.

 

Las elecciones típicas para las inclinaciones de tipografía incluyen romana e itálica, si hablamos de pesos se hace referencia a la negrita, médium y fina. Las variaciones típicas de ancho para el ajuste de texto incluyen condensado, regular y extendido, para la mayoría de presentaciones de pantalla será más que suficiente con estas tres.

 

Simbolismo

Según el lenguaje de la semiótica, la ciencia de los signos, los signos pueden ser icónicos (representativos) o simbólicos (abstractos). El término simbolismo en este campo se utiliza para referirse a todos los signos no verbales: ilustraciones, fotografías, diagramas, pictogramas, etc.

 

El concepto de gráficos corporativos implica que se presta atención a las necesidades de comunicación únicas de todas las imágenes, estas se ajustan o modifican para producir una consistencia visual en todo el sistema. Esto puede lograrse mediante el uso de una escala constante, variaciones de tamaño limitadas, teniendo en consideración la orientación de las figuras en referencia al texto, la paleta de colores, la variación limitada de los pesos de línea y el tratamiento de los bordes de figuras y/o pictogramas. Estos temas visuales ayudan a establecer coherencia y claridad en la emisión de un mensaje gráfico.

 

Un área que ha recibido constante atención de la comunidad de los profesionales del diseño gráfico corporativo es el diseño de logotipos, ideagramas o pictogramas para comunicar un mensaje coherente para una empresa (símbolos corporativos), guiar a los consumidores en el uso de productos, o guiar a los visitantes a través del entorno arquitectónico de una corporación (símbolos arquitectónicos o urbanos).

 

En este campo el simbolismo se caracteriza a menudo por una elegancia funcional: se evitan variaciones innecesarias de curvatura, grosor de línea, forma, color o número de piezas.

 

Muchas de las identidades corporativas de empresas más reconocidas y que son consideradas que tienen un buen diseño es debido a que este puede ser aplicado en dispares soportes, tamaños y canales (medios de exhibición).

 

 

Diseño y retículas

 

El enfoque de la organización espacial que caracteriza el diseño gráfico corporativo deriva del movimiento artístico constructivista europeo de principios del siglo XX.

Como encontró su camino en los años de formación del estilo internacional de diseño gráfico corporativo durante la década de 1950, el enfoque enfatizó un método sistemático articulado en la asignación de áreas de texto e ilustración, así como el campo o formato de fondo.

 

Siempre que fue posible, se hicieron referencias visuales a una serie de elementos fácilmente reconocibles (que se han utilizado desde los tiempos clásicos), como son: el cuadrado, la raíz cuadrada del rectángulo, el rectángulo de oro y el cuadrado doble.

Cuando se utilizan varias columnas de texto o imágenes, el diseñador puede crear composiciones más interesantes y vivas. Un diseño típico podría proponer tres columnas de igual anchura o una columna estrecha y una ancha. Normalmente hay un espacio grande en la parte superior para títulos e ilustraciones importantes.

 

La base para regular los agrupamientos de textos e imágenes es la cuadrícula del diseño. Esta es una serie de líneas horizontales y verticales que definen ciertas áreas de la pantalla para el posicionamiento de los elementos que se tengan que diseñar. La cuadrícula también determina la extensión del tamaño de los mismos elementos.

De esta forma se construye una consistencia visual para cada disposición posible.

 

Aunque la cuadrícula no sea siempre visible en su totalidad, la red está siempre presente a través de sus efectos sobre elementos visuales de la composición. Incluido el espacio en blanco o espacio vacío es una parte significativa del diseño.

 

 

Evolución futura

Qué es un formato de pantalla apropiado: cuadrado, rectángulo vertical o rectángulo horizontal?

 

¿Cuáles deberían ser las proporciones de una pantalla rectangular?

 

¿Dónde deben encontrarse los menús idealmente: flotante, en la parte superior, en el borde derecho o en la parte inferior?

 

¿Debe la organización de la ventana ser libre y desorganizada o se deben imponer algunos diseños por defecto para ayudar a la comprensión, la memoria y la eficiencia del usuario?

 

¿Qué tamaño, forma y bordes deben tener las ventanas?

 

¿Deben los botones de función, objetos y otras imágenes ilustrativas ser muy representativos o abstractos?

 

Cuál es la tipografía ideal para una interfaz: positiva o invertida; serif o sans serif; un tamaño o varios tamaños?

¿Cómo deben aparecer y desaparecer los elementos de la pantalla: rápida o lentamente?

 

¿Cómo puede ser efectivamente incorporado disolver, limpiar, recortar, zooms y otras técnicas cinematográficas?

 

¿Cómo se puede utilizar el color con eficacia para permitir a los usuarios aprender más rápidamente y ser más eficientes en el desempeño de sus tareas?

 

Las respuestas a muchas de estas preguntas se verán en las interfaces icónicas que se diseñarán en los próximos años.

 

Estos desarrollos actuales representan un apasionante desafío para el diseñador de sistemas de cómputo y el diseñador gráfico que pueden y deben trabajar juntos para crear interfaces efectivas para sistemas gráficos de ordenador poderosos. A medida que el campo de diseño de interfaz madura y adopta las convenciones de diseño corporativo, toda la comunidad de desarrolladores y usuarios se beneficiarán al poder ver y aprender de enfoques exitosos de tipografía, simbolismo, color, diseño y secuenciación.

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